miércoles, 21 de marzo de 2012

El árbol
Hace mucho tiempo en las sombrías y húmedas calles de Londres, se encontraba un alma desolada, esa alma se hacía llamar Leonardo, Leonardo vivía solo y no tenía a nadie en la vida sus padres avían muerto en un accidente y sus familiares lo abandonaron por el hecho de que sus padres lo tuvieron muy Jóvenes.
El era un chico noble de corazón sincero y amable no tenia malicia alguna pero estaba solo, Un día en sus diarios paseos donde no le quedaba mas que caminar sin rumbo, topo con una hermosa joven, Leonardo quedo deslumbrado por la belleza de su mirada, una mirada penetrante y sincera, al tener curiosidad le pregunto quién era y ella contesto me llamo Luz.
Leonardo le pregunto de donde era y ella le contesto -Soy del lugar más bello que pueda existir, El quedo atónito al oír su hermosa y dulce voz, Luz siguió hablando –soy de un país donde los sueños se asen realidad donde los niños no lloran mas, donde todo es paz y tranquilidad, un lugar sin principio y fin.
Leonardo contesto -yo quiero ir en ese lugar tan bello donde todo es felicidad pero no sé cómo llegar ¿me podrías de sir como llegar?
Ella con una sonrisa le contesto -si quieres yo te puedo llevar-. Con tal entusiasmo Leonardo grito si yo quiero ir enséñame. Luz tomo su mano y lo guio asía un maravilloso árbol frondoso y verde. Era muy raro ver uno de ese color en temporada de invierno, se veía tan verde y frondoso que podías pensar que ese era un sueño, no dudo que lo haya pensado Leonardo, pero si era así el no quería despertar de aquel lindo sueño, al llegar en al árbol Luz canto una linda tonada y de repente el árbol se movió como si estuviera bailando con el hermoso canto que pronunciaba luz, de repente las ramas empezaron a agitarse y las hojas caían como miles, chispeantes estrellas, Leonardo tuvo miedo y cerró los ojos al abrirlos nuevamente se dio cuenta de el lugar donde se encontraba no eran ya las Frías calles de invierno de Londres, sino que era un hermoso y acogedor lugar donde todo era paz y amor.
Luz lo guio hacía dos personas vestidas de Verde el mismo verde que tenía el árbol un verde Vivo, al acercarse más se dio cuenta que eran sus padres con tal emoción salto de un brinco y se dirigió a ellos llenándolos de abrazos. Luz se despidió y le dijo este es el regalo de vida que te otorgo no lo desperdicies disfrútalo al máximo y se feliz. No te olvides nunca de quien soy….


Cindy Amairany Pech

martes, 20 de marzo de 2012

Un recuerdo....



Esto es lo deja en nosotras el taller, la experiencia inolvidable de compartir con ustedes el amor a las letras... Gracias por este buen viaje.


Karla y Bety. :)

“La noche triste” me siento sola, ¿todos se fueron? Mamá, papá, tía, hermano, amiga, no me escuchan, les grito y grito y no me hacen el menor caso, ellos caminan y parlotean como si no hubiera un mañana, la ciudad está iluminada, pero, no sé a dónde ir. No sé cómo ir, me pierdo en mi pensamiento y ya no sé cómo salir. Pasa un extraño me choca pero no siente nada, me estreso y grito aún más alto pero un volumen sordo ¿todos se fueron? O yo ¿ya no estoy aquí? Son las mismas preguntas que nadie puede responder, que nadie quiere responder, ni esta noche ni yo misma.

Paola Marín
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Esta noche le grita a mi alma
La incitare a no darse por vencida
Le gritare a mi espíritu dame fuerza
Que nadie note mi pesar
Que mis heridas no se vuelvan mas grandes
Y que como un hombre y una mujer se
Vuelvan un mismo cuerpo
Para seguir adelante y no darme por vencida
Esta noche mi alma respondió
Cerré mis ojos sin despertar
Ya no siento dolor, todo a desaparecido.

Manuel Sotero



Aquel edificio iluminante
Dulce amanecer con cada luz
Soñar en lo más alto
Desplazarse en cada pasillo
Girando hasta observar lo alto
En la cima de cada instancia

Cecilia Baas


“La Castañeda”
Si pudieras comprender que estoy aquí
-con un propósito
-con una visión
-con un sueño
-con un deseo en mi corazón
No me juzgues si no me conoces
No me critiques cuando escuches mi voz
No me ignores cuando me veas cruzar
Porque lo que soy es algo real.
Israel Baas

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Donde el silencio calla
La penumbra aparece
Citando la locura en la
Mente y corazón

Será con lo que parece ser
Un sentimiento oculto
Despertando la curiosidad
Todo se nubla denso y siniestro
Donde la soledad es la mejor compañía


La tragedia acecha en los
Rincones de aquel cuarto, sin
Saber que la tristeza y el dolor
La corrompen, despechada y sin
Nadie y nada que temer ahogarse
En llanto sin saber que la salvación
Esta cerca.

Arsenio Campos

martes, 31 de enero de 2012

Minificciones






"La Chaparra"



La enana no quería ponerse tacones porque se sentía demasiado alta. (Lucero Herrera)








"Blanca Nieves. Segunda Parte"




Blanca Nieves despertó por el beso que le dio el príncipe, se casaron, pero descubrieron que él era estéril, así que adoptaron a los 7 enanitos. (Andrea Pérez)







"No fue!"



Ella estaba feliz por ir a la fiesta, quería verse bien y se quedó dormida frente a sus zapatos. (Paola Marín)







"Soledad"




Mi gran aventura empieza cuando la conocí, creyendo que ella era el motivo de una gran felicidad, pero al vivir con ella más de 20 años me doy cuenta que era eso. Hasta cierto día que iba caminando por el parque en brazos de uno de mis mejores amigos: soledad.



(Luis E. Tejero Puch)








"El ladrón"



Él todos los días entraba a una tienda a tomar algo para comer sin que el dueño se diera cuenta, él lo hacía para dárselo a su amada, ellos parecían felices hasta que un día cuando le llevó la comida, ella se besaba con otro; se la habían robado. (Paola Marín)







"Incencio en el bosque"



Había una vez una muchacha que se perdió en el bosque, al caer la noche ella se cobijó bajo una fogata, pero alguien la esperaba, un ser con ojos rojos que cada vez que la miraba fijamente hacía que las llamas crecieran, hasta que ella se incendió" (Miriam Herrera)








"Mi dignidad"




Al llegar a mi casa y verla tirada al piso supe que mi tranquilidad nunca volvería. (Christian Oy Balam)







"Un sueño"




Ella soñaba ser princesa, pero al despertar notó que a su lado había un pobre campesino el cual era su papá. (Lucero Herrera)







"Ausente"



Díganle a los muertos que hoy no trabajo. Atte. La muerte. (Jorge Uicab Ek)

domingo, 27 de noviembre de 2011

Concurso de poesía en Tixpéhual en la sesión dedicada a Jaime Sabines


Presentamos los últimos poemas que se escribieron en la sesión de poesía dedicada a Jaime Sabines en el plantel de Tixpéhual. Disfruten la poesía.

La luna acaricia tu cuerpo

Sobre las olas del mar

Mirando luciérnagas

El incendio de mi corazón,

Las algas dejan cicatrices

En el fondo de mi ser…

Alejandra Kuk


Quisiera algo hermoso que ilumine mi alma, algo como una luna, una luna de tu cuerpo donde pueda nadar, ilustrando y apagando miles y miles de luciérnagas en incendio, y hasta las algas del fondo marino se marcan con cicatrices, dolor del mundo.

Emir Stifen Eb Varguez


En la noche, cuando sale la luna junto al mar, admiro tu cuerpo, brillante como las luciérnagas. Me incendio por tocarte, pero las algas me lo impiden, y me quedo muy triste e incendiada, cicatrices en el alma por no tocarte ni sentirte en mis brazos.

Yessica Ku Pech


Viendo la luna toda la noche

Mi cuerpo se estremece al pensar en ti

Un mar que reboza en mi ventana

Luciérnagas que iluminan la memoria

Un incendio que recorre todo mi cuerpo

Frías algas

¡entonces!

¡Para qué pensar en ti!

¡Cicatrices en mi alma!

José Antonio Caamal Mex


La luna es tan hermosa como la vida.

La vida es un mar de cicatrices que nunca sanan,

Simplemente se olvidan.

En incendio de algas borras todas las cicatrices de mi cuerpo

Y me vuelvo, entonces, luciérnaga.

Heydi Puch


La luna es un cuerpo celestial, que ilumina al mar sin cesar, las estrellas son como luciérnagas en el cielo que parece un incendio y a la vez ilumina todo el cuerpo, las algas con como la piel, suaves y frescas, las cicatrices déjalas atrás porque con ellas no podrás prosperar.

Diego Tun


Bajo la luna siento tu cuerpo, bajo el mar enredando tus algas, formando cicatrices con fuego de luciérnagas alrededor de mí.

Damián Marmolejo


Esa noche de verano, la luna iluminaba tu cuerpo, mientras que en la orilla del mar, una lluvia de luciérnagas contrastaba tu brillo, igualando al de un incendio en medio de algas, reparando cicatrices que otras lunas habían dejado.

Luis Manuel Victoria Chin


El incendio de mi cuerpo es como un mar de luciérnagas en una noche de luna que cicatriza mi alma como un alga sin rumbo en medio del mar.

Carlos Augusto Ku Pareja

domingo, 13 de noviembre de 2011

Aquí les dejo algunos poemas de los alumnos de Tixpéhual. Disfrútenlos:

OTROS POEMAS


Miro la luna en la oscura noche
A través de ella veo tu cuerpo
Me estremezco en un mar de emociones
Mi corazón brilla como las luciérnagas

Mi piel sufre un incendio
Y las algas de tu amor lo avivan
Ahora que te has ido sólo hay cicatrices
Y mi alma espera tu lejano regreso.

Andrea Navarrete




En las noches la luna me recuerda
Tu cuerpo en el mar
Las luciérnagas me recuerdan el incendio de tu amor
Y las algas, cicatrices que no sanan…

Carlos Domínguez Chalé




En la noche una luna
Cubre tu cuerpo como una capa de arena
Que el mar arrastra como algas
A lo profundo del mar
Y luciérnagas brillan en mi alma
Como un incendio de cicatrices
En mi corazón
Brilla la paz…

Rubén Bastrarrachea Aké




Mi cuerpo es un mar lleno de luciérnagas sin luna con cicatrices y algas, incendiado por un amor que me dejo.

Mateo…




Mi corazón está lleno de cicatrices, tan lleno como el mar de esas algas, que flotan y que el viento se las lleva como quiero que se lleve las cenizas del incendio que provocaste en mi corazón. Ya no sé si pedirle a la luna cuando se oculta, oculte tu recuerdo.

Yadira Cauich




Tus ojos son como la luna
Tu cuerpo incandescente como ninguno
Tu pelo como la silueta del mar
Tu como luciérnaga que brilla en la oscuridad
Tus labios rojos como un incendio
Tus manos como algas
Y las cicatrices que guardas
Las llevo en mi alma.

Pablo Pareja




Luna, tú me haces sentir que mi cuerpo sea como el mar, sentirme libre cuando tu cuerpo está junto a mí; pero cuando te vas volando como una luciérnaga, me pongo triste: se incendia en rencor, mi corazón.

Verónica Alonzo Kantún




En las noches la luna brilla como la luz de tus ojos, y se escucha la brisa del mar, el sonido de las luciérnagas. En las algas y las cicatrices siento tu rostro cerca de mí, como un incendio grabado en mi piel…

Blanca de Jesús Kantún Tepal

miércoles, 2 de noviembre de 2011

PRESO DEL MIEDO

De Omar Romero Rodríguez. (Segundo lugar del concurso de poesía 2011 del COBAY)

Mi cárcel es una canción, una canción olvidada,
mi encierro un mal de amor.
Duele pensar que mi existencia está terminada.
Nace un nuevo temor: ¿olvido o engaño?
Ésas son mis cadenas,
tu olvido me duele, me convierto en preso del miedo,
me abandonan mis sentimientos.

He caído.
Me pierdo en el laberinto del olvido,
me resigno, intento no llorar,
es inútil, siempre te he querido

lunes, 31 de octubre de 2011

Concurso de poesía en Tixpéhual

A continuación se presentan los poemas que participaron en el concurso de poesía del COBAY de Tixpéhual. Esperamos sus comentarios.


Concurso interno de poesía en COBAY Tixpéhual


Lunes 24 de octubre de 2011


Poema ganador

Luna que enciende la noche oscura,
Cuerpo que contagia de amor la amargura,
Amargura que suena como las olas del mar,
Brillan luciérnagas esperanzadas
De un incendio que jamás se puede apagar,
Se mueven como algas en el mar
De un amor que jamás pude alcanzar,
Y por eso me quedaron cicatrices
Cicatrices que jamás pude borrar.

Ma. Berenice Hau Cauich




Luna hermosa, tan bonita y radiante como el mar,
Tu resplandor me ilumina como miles de bellas luciérnagas
Alumbrando mi cuerpo, cerrando cicatrices
Como un incendio apagado
Por las algas del mar.

José Alexis Tepal Gómez / Marco Tepal Gómez




Hermosa luna,
Asombroso esplendor
De noche haces vibrar el cuerpo
Al ver el inmenso mar
Y al ver aquellas luciérnagas alrededor
Y de pronto
Sentir un incendio en mi corazón
Y las algas formar cicatrices en mi pecho
Así el sol salga al amanecer.

Grecia C. Silva Navarrete




En las noches de luna llena, sólo suelo recordar, el dulce aroma de tu cuerpo, el cual sólo quiero volver a besar, y tu alma y tu mente son tan inciertos como el mar. Luciérnagas iluminan mi camino, para poderte encontrar, sentir este incendio que quema mi cuerpo, es lo que quiero evitar. Mis algas son como penas que todos pueden hallar. Y en mi alma sólo hay cicatrices por no poderte besar.

Rubí Guadalupe Alonzo Cauich




En la noche,
La bella luna y mi cuerpo
Se unen en el mar,
Sobre mí luciérnagas vuelan
Y hacen un incendio con las algas,
Al final mis cicatrices no sanan,
Todo está totalmente perdido.

M. Paola Villanueva Tzab




Me encontraba bajo la luz de la luna, me pareció sentir el calor de tu cuerpo, Amor. Estar sin ti, el hecho de haberte perdido, era como estar en medio del mar, en esta soledad, pero era el patio donde realmente me hallaba. Las luciérnagas brillan formando tu nombre, y sentí que el dolor de haberte perdido era como un incendio que consumía mi corazón, y a la vez sentía que caminaba y caminaba entre las algas del mar, dejando atrás todas estas cicatrices.

Adriana Aké Mis




Las cicatrices de mi corazón iluminan la luna como luciérnagas en el mar de tu cuerpo, es el paraíso en el incendio del amor, caricias, suaves como las algas, amor sincero, ángel.

Azareli Tepal Bastarrachea

martes, 25 de octubre de 2011

Invention of Love (2010) - Invención del amor (2010)

Les comparto un cortometraje que vimos hoy en el taller, es excelente la calidad y debajo del tema amoroso trata un temática muy profunda. Espero puedan comentar.

http://www.youtube.com/watch?v=PTdzCAGH3lU&feature=related

domingo, 23 de octubre de 2011

Sin libertad, no hay creación ni creatividad, de Miriam Herrera

A continuación presentamos en ensayo ganador del concurso interno del COBAY Kanasin, felicidades a Miriam Herrera de tercer semestre.

“Sin libertad, no hay creación ni creatividad”

"La escritura no es producto de la magia, sino de la perseverancia”
Richard North Patterson

Cuántas personas e instituciones no se cuestionan día a día ¿cómo fomentar la lectura, la escritura y la creatividad en los jóvenes?, por esa razón me llamó mucho la atención el darme cuenta que hay demasiada gente sin escribir ni desarrollar sus ideas ni pensamientos, ¿por qué?, esa es la razón por la cual debo decir que en mi experiencia personal nunca he escrito excepto cuando tengo algo muy importante que expresar y mi único confidente es mi diario… ¡Olvido algo!, En este preciso momento estoy escribiendo porque me lo exigen en mi para escolar.

Me parece que la escritura es un tema por el cual todos deberíamos interesarnos, pues nos ayuda a desarrollar un método para mejorar la expresión de nuestros pensamientos y sentimientos. Me doy cuenta de algo: escribir no es tan malo

A veces hacemos otras actividades que sólo nos hacen perder el tiempo, incluso los jóvenes nos la pasamos en el internet, chateando, ¿y acaso no estamos escribiendo? En realidad toda nuestra vida está llena de palabras, si la escritura no existiera no habría manera de expresarnos. Cuando se nos viene a la mente un escritor enseguida pensamos en “ABURRIDO” y no nos atrevemos a escribir lo que sentimos, incluso a inventar historias divertidas, románticas, o de algún otro interés personal, ¿y por qué no?, si cuando chateamos con una persona que nos gusta escribimos nuestros sentimientos ¿no?, incluso hasta cuando escribimos mensajes del teléfono celular, ¿acaso no estamos haciendo de alguna forma poesía? Además nosotros tenemos el “don” de saber leer y escribir; otros tal vez no tienen la oportunidad de aprender, entonces: ¿hay que desaprovecharlo? No sé ustedes pero pienso que la vida es un libro que escribimos día con día, y en nuestra memoria quedan escritos sucesos; otros, en cambio, se olvidan. Y por qué olvidarlos, si podemos recordarlos al leer, tal vez historias que nos recuerden algo similar o incluso historias escritas por nosotros mismos.

Todo lo anterior se presenta principalmente en los alumnos de bachiller, pues prefiere hacer otras actividades en vez de leer o escribir y también porque no hay actividades que motiven al muchacho de bachillerato. Esto ocurre porque no hay inspiración en hacer actividades relacionadas con la lectura y la escritura, por eso los muchachos prefieren salir, chatear con sus amigos, realizar actividades deportivas, inclusive dormir, que no es que esté mal, pero relegamos la lectura y el desarrollo de nuestra creatividad a otro plano o incluso no lo consideramos como una actividad recreativa y placentera y ahí es donde radica el problema.

Ahora bien, respecto a plantear una solución o alternativa en mi mente hay varias ideas, pero comenzaré con una que me parece fabulosa… ¡Escribir un diario! ¿Interesante, no? Hay pocas personas en las cuales confiar, por lo cual además de confidente esto te ayudaría a conocerte a ti mismo, sería como si el diario fuese tu mejor amigo, puesto que hay cosas que ni a tu mejor amigo puedes contarle ya que tal vez es algo que quieras nada más para ti. El diario y tú son uno mismo. Bueno y la pregunta del millón: ¿cómo comenzar a escribir? Los jóvenes de bachillerato somos muy distraídos, necesitamos concentración, yo la consigo en total silencio y con algo de comida, pero no estaría mal comenzar por leer otros textos, similares o que nos inspiren; por ejemplo, si de escribir un diario se trata que mejor que El diario de Ana Frank.

A pesar de lo anterior, tal vez a algunos no les conmueva escribir un diario, por eso, mi segunda propuesta es que en cada bachillerato sería grandioso que exista una clase de “Creación Literaria” para escribir sobre un tema interesante, o aún mejor, un tema libre para cada pensamiento, tengo entendido que cada cabeza es un mundo, un mundo por descubrir conociéndolo a base de la escritura.

Otra de las propuestas que me parece tendría buenos resultados es buscar temas de interés en el alumno de bachillerato, pues a nosotros nos interesan temas que tengan que ver con algo que nos sea cercano y que nos atraiga de manera que responda a nuestras dudas e inquietudes. De igual manera se podrían realizar actividades literarias en un taller o círculo de lectura como escribir nuestros propios textos que creemos como una forma de expresarnos ,sin un tema específico que nos limite (como normalmente lo hacen los profesores), obviamente necesitamos inspiración y un lugar agradable en donde podamos expresarnos de manera natural; igual se me ocurre escuchar música que relaje nuestra mente y nos permita pensar e imaginar para colocar nuestras ideas en papel.

De los temas que en realidad podrían interesarnos como mencionaba arriba podrían ser el noviazgo, las relaciones sexuales a corta edad, temas sobre la amistad, sentirse bien con uno mismo (tener una buena autoestima), saber manejar nuestras emociones y demás.

Un problema que cabe mencionar en este texto es que suelen los profesores traumarse en un tema y ya no salen de ahí jamás; ejemplo de esto son la drogadicción, el alcoholismo, el tabaco y en general las adicciones. Y saben, TODOS sabemos los riesgos que traen consigo. Por lo tanto considero que a la mayoría de los profesores no les interesa mucho promover la lectura y la escritura, incluso me pregunto ¿los maestros leen?; un adolescente siempre va a hacer lo contrario de lo que le digan, es como un ¡ROMPER LAS REGLAS!, pero definitivamente la lectura se contagia, se da por imitación, si los maestros leyeran y nos motivaran otro panorama vislumbraríamos, si tuviéramos un espacio para compartir nuestras lecturas, nuestros propios textos donde expresemos nuestras ideas, sentimientos, emociones, frustraciones y demás, si pudiéramos compartir con nuestros profesores y padres de familia a través de la creación literaria nuestro sentir, pienso que nos comunicaríamos mucho mejor, porque la lectura es un puente que nos acerca y nos permite expresarnos.

En fin, para concluir, sólo quiero decir que he encontrado que es divertido escribir, pero muchas veces los temas no son adecuados, por ello, habría que hacer una revisión a los temas y también pienso que necesitamos más libertad, sin libertad no hay creación… ni creatividad.

MIRIAM VIVIANA HERRERA RAMÍREZ

Un poema de Jaime Sabines

A los que aman la poesía amorosa, les comparto un poema de mi autor favorito: Jaime Sabines. Espero puedan comentar, el video es muy bueno.
http://www.youtube.com/watch?v=8xhpAXI6NF8
(David Anuar)

lunes, 17 de octubre de 2011

PARA LOS AMANTES DE LA POESÍA: DESHOJAR EL AVE



Deshojar el ave (2009), de Karín Mijangos Maganda. 64 páginas. Editado por el Instituto de Cultura de Yucatán (ICY).


Encontramos en Deshojar el ave una propuesta poética sencilla, que busca golpearnos con imágenes concentradas y sintéticas, como bien dijera Baltasar Gracián, “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”, y bien podemos decir que Karín Mijangos, el autor de este libro, ha logrado encarnar esta máxima en la poesía que nos deleita las retinas a lo largo y ancho de este brevísimo poemario. Un ejemplo de estos poemas ultracortos: “No quiero morir, ojalá yo nunca descanse en paz” (64).

El libro de poemas está compuesto por cuatro secciones: “Deshojar el ave”, “hora veintisiete”, “Fotos de familia” y “Despedidas con agua”. En la primera parte, se desarrolla una metáfora total, es decir, todos los poemas giran en torno a la misma relación: se van estableciendo distintas analogías entre “las aves” y “las flores y los frutos”. Por ello, encontramos frutos que vuelan y aves que se marchitan, y de esta forma el autor opera una serie de saltos o transacciones semánticas de tal forma que los pájaros se vuelven árboles, frutos, flores y viceversa. Los poemas de esta sección son los más breves, lo cual nos hace imaginar que esta brevedad va en función de la corta duración de la vida de una flor, o de un fruto, pues una se marchita con las horas, y el otro se pudre con los días. Así pues, los versos aletean ante nuestros ojos y nos dejan con su paso remolinos de plumas y de pétalos: “Pájaro herido / Flor que se marchita” (21), “Un ave es una fruta expatriada que evito el suelo para llevar la vida a todo espacio. Flor que asumió vehemente su afición polinizante” (15) y “Flores migratorias, primavera a domicilio” (17). De igual forma, las aves y las flores se van anudando con recuerdos de seres queridos como la madre y la abuela, y así como los pájaros polinizan a las flores, estos poemas polinizan la memoria de semillas, de recuerdos familiares: “Donde mi abuela oculto a la paloma muerta, crece un alcatraz pequeño” (23), y “Siempre hay una ave deshojada, un aroma sugerido, un vuelo precipitado, que nos poliniza el corazón con un recuerdo, una alegría, una tristeza pasada o una despedida” (29).

La segunda sección del libro, “hora veintisiete”, el autor crea un tiempo y un espacio donde se dan alas a lo prohibido, donde deja florecer toda su amargura y su dolor y también aquellos resquicio de amor. Como bien dice el poeta: “La hora veintisiete / es la más peligrosa” (37), es la hora en que el sueño y las drogas se mezclan en destellos de cuervo. Así pues, asistimos a un banquete nocturno donde el plato principal es el humo del cigarro y el dolor: “En horas de larga noche fumo: quiero paliar la enfermedad de inhalar al tiempo” (34), y “Tengo ganas de fumarte. Fuertemente afanarme en tu piel chocolate con la lentitud del contrabajo” (40).

La tercera sección, “Fotos de familia”, es una escritura catártica, es decir, de desahogo; esta serie de poemas son una larga queja en contra del ambiente familiar en que se creció, una queja contra la ausencia y contra el no saber ser padres de nuestros progenitores: “Escondidos en algún lado de mi casa, he guardado como una rata algunos recuerdos de familia, que reanimaré cuando quiera suicidarme” (43). Por momento hay negación, amargura, resentimiento; pero también hay una búsqueda de libración a través de la palabra poética, del ejercicio de poetizar el dolor: “Su poesía no pide forma ni rima, la necesidad de escribir es similar al deseo de expulsar un cáncer” (48) y “Un día cualquiera sin darse cuenta escriben la frase que los libera y la carencia se allana, instintivamente corren como lemings al abismo más cercano para arrojarse a la vida” (50).

Por último, la cuarta sección, “Despedidas con agua”, como bien anuncia el título, asistimos a un desencuentro amoroso, en donde se hace memoria, con todo su fuego, del acto amoroso, y el recuerdo se vuelve como esa agua, como ese sudor que se pega al cuerpo y que se niega a irse, es como ese residuo que se aferra a nuestros ojos y a gritos clama que no se irá, y no obstante, ese recuerdo sabe que está solo, sabe que el cuerpo de la amada se ha ido, y que ahora ya nada los une sino los frágiles filamentos del agua, del recuerdo: “¿A qué te suena el dolor de mi caída / ahora que no existe beso / que sepa unirnos” (56) y “Vengo / como cada noche / que / me / expande / a erigir la falsa ofrenda y / a prometer que nunca más imprimiré / mis huellas en tus manos” (61-62).

Deshojar el ave es un libro que a pesar de su brevedad se nos queda pegado al paladar como el sabor de una comida que se niega a irse, y este sabor por momentos es festivo, dulce, juguetón, y en otros se torna desazonado, agrio, fuego. Atrévete a leer Deshojar el ave, de Karín Mijangos y adentrarte en un subibaja lírico de una poesía fresca, joven.

David Anuar
Mérida, Octubre 2011
Les comparto otras dos minificciones más, éstas vienen del taller de Tixpehual.
Espero las disfruten. Que tengan un buen inicio de semana!


En medio del bosque, bajo una delgada y fría lluvia, Caperucita corría desesperadamente a la casa de su novio, el Lobo, porque le tenía preparada una sorpresa a Caperucita que nunca en su vida iba a olvidar.

Erick José Puc Tun


En medio del bosque, bajo una delgada y fría lluvia, Caperucita corría… intentando escapar del feroz lobo que la perseguía desde lo profundo del bosque. Sin saber qué hacer, Caperucita entró exaltada a una pequeña cabaña que vio desde lo lejos; con el lobo detrás de ella, al abrir la puerta, un viejo parado con una escopeta en la mano tiró un balazo: escuchándose el sonido de un pequeño cuerpo cayendo al piso.

Andrea Navarrete